Os vamos a contar tres estrategias de venta muy similares y que se basan, directamente, en la inmediata asociación que realizamos entre valor y precio (pese a que, como todos sabemos, sólo un necio confunde valor y precio). No hemos comprobado su veracidad (salvo en el caso último, por cercanía) pero, al menos como ejemplo, creemos que tienen un gran valor:
- Gianni Versace, famoso diseñador de moda, cuando llegó a Milán para comenzar con su negocio, utilizó la siguiente estrategia: se enteró del precio de los demás diseñadores de moda… y puso un precio mucho más elevado.
- Hace décadas, la empresa que produce el whisky Chivas estaba pasando una gran crisis. ¿Qué decidieron hacer? Disparar el precio de la botella. Automáticamente todos pasamos a creer que se trataba de un whisky excelente.
- Una vendedora de frutas local no tenía éxito alguno vendiendo sus ricas cerezas… hasta que multiplicó su precio por cuatro (realmente, no lo hizo de forma consciente: comprobó que el precio influía en la venta de ese modo: a más precio, más ventas).
Claramente, el precio de algo influye en la percepción que tenemos sobre su calidad.